Everpure gestiona los datos, no solo el almacenamiento. Una arquitectura por capas que unifica la manera de almacenar, controlar y comprender los datos —para que los mismos datos que son la base del funcionamiento de su empresa también la informen—.
Cuando cada aplicación posee sus propios datos, los silos se multiplican y el contexto desaparece.
El 52 % de los datos de las empresas son datos oscuros —no clasificados, no gobernados e invisibles—. Cuando la IA los usa, el riesgo se multiplica.
El aprovisionamiento, el escalado y la recuperación siguen realizándose mediante procesos manuales vinculados a equipos físicos, y no a los objetivos empresariales.
La IA puede acceder a los datos. Pero no puede entender lo que significan, su relación o si son de confianza.
Mantenga los sistemas modernizados con unas actualizaciones de software y hardware no disruptivas.
Virtualice y unifique el almacenamiento en todos los entornos formando un tejido único.
Aplique políticas en toda la flota en tiempo real mediante la automatización.
Deje de gestionar la infraestructura. Empiece a ofrecer resultados.
Detecte, clasifique y mapee los datos y actúe basándose en ellos.
Rendimiento all-flash del archivo a la IA.
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Una plataforma de almacenamiento moderna proporciona una base inteligente para gestionar los datos a escala. Unifica los datos de los sistemas locales, la nube y el edge en un entorno único y consistente, que permite que las organizaciones gobiernen, protejan y optimicen los datos con políticas en lugar de con procesos manuales. El resultado es una mayor eficiencia operativa, unos riesgos menores, una respuesta más rápida a las necesidades de la empresa y unos sistemas que se mantienen ágiles sin actualizaciones disruptivas.
Las cabinas de almacenamiento tradicionales se han diseñado en torno a las aplicaciones, y cada una gestiona sus propios datos, políticas y copias. Este modelo fragmenta los datos, rompe la gobernanza a escala y hace que sea casi imposible confiar en la IA. Una plataforma moderna se centra en los resultados. Unifica los datos en todos los entornos, aplica políticas homogéneas en todas partes y automatiza las operaciones de un extremo a otro. Las actualizaciones se realizan sin periodos de inactividad, la ciberprotección está incorporada y la capacidad se escala sin recompilaciones. Y con el Gráfico de conocimiento semántico, los datos no solo se almacenan y se gestionan, también se comprenden. Los equipos dedican menos tiempo a la infraestructura y más a lo que los datos pueden hacer realmente.
La mayoría de las plataformas le dan acceso a los datos. La capa semántica le permite comprenderlos. Detecta y clasifica los datos continuamente en los sistemas locales, la nube, el SaaS y los entornos del edge, luego mapea las relaciones entre sistemas, aplicaciones, usuarios y políticas y crea un gráfico de conocimiento. Este contexto es lo que separa los datos que la IA puede utilizar de los que solo puede ver. Sin él, la IA funciona a partir de fragmentos —copias que pueden ser obsoletas, no gobernadas o en las que puede faltar un linaje crítico—. Con él, cada modelo, agente y equipo trabaja con una imagen precisa y fiable de la empresa. La capa semántica es la capa que hace que la Plataforma Everpure pase de la inteligencia de la infraestructura a la inteligencia de datos.
La Plataforma Everpure funciona como una capa de datos única en los entornos locales, de nube pública, híbridos y de borde. Los datos se mueven libremente sin herramientas ni flujos de trabajo distintos, mientras que la gobernanza, la seguridad y el rendimiento permanecen constantes en todos los entornos. Con ello, los equipos evitan los silos, reducen las duplicidades y gestionan todos sus activos como un único sistema, independientemente de dónde se ejecuten las cargas de trabajo.
La Plataforma Everpure siempre está actualizada por diseño. Las actualizaciones de software y hardware se realizan de manera no disruptiva, mientras las cargas de trabajo se ejecutan, lo que acaba con los periodos de inactividad y las actualizaciones a gran escala. La capacidad y el rendimiento se escalan in situ, sin cambios en la arquitectura ni migraciones. Esto elimina el coste, el riesgo y las disrupciones de los ciclos de renovación tradicionales y mantiene los sistemas al día con el paso de los años.